ONIRIA, INSOMNIA Y UN FELIZ CUMPLEAÑOS

JUAN ANTONIO NAVARRO | 30 DE NOVIEMBRE DE 2012 | CRÓNICA

Santi Balmes en plena actuación en La Riviera. / CLAUDIA CABRERA.


Tras sobrevivir a dos años de incendios de nieve, La noche eterna comenzó a cernirse sobre el público 'lesbiano' en la primavera de este año que roza su fin. Donde quiera que han entregado esta 'nox intempesta' sin fin dieron "el fuá y el extra" hasta hacer olvidar a cientos de personas Los días no vividos. Love of Lesbian se encuentra en el ecuador de esta nueva gira. Madrid es un cruce de aguas entre la primera parte del tour, de grandes recintos y humilde megalomanía, y la segunda que se avecina tras el final de esta noche, de salas y cálida proximidad. La Riviera está a medio camino, un híbrido. Por eso la elegieron. Además, con el fin de hacer de esta cita algo más especial si cabe, será el único concierto de esta zona intermedia de la gira.

Mismamente LOL

Tenía por delante casi una hora del Helplessness Blues de Fleet Foxes hasta que Santi Balmes y compañía saliesen del backstage cuando empecé a recordar la actuación de Love of Lesbian en la Sala Viveros de Málaga en marzo de 2010. Habían pasado casi tres años, decenas de ciudades y un álbum doble de dieciocho temas que "es un bloque de pisos donde cada canción se mete en cada una de sus viviendas”.  Me preguntaba cuál habría sido la evolución de su directo.

La realidad fue que la banda de Sant Vicenc dels Horts continúa aferrada a una puesta en escena muy vigorosa que pocas bandas de pop-rock en España son capaces de prometer. No es solo el juego de luces y sombras y el resto de la parafernalia técnica psicodélica, que también. Es ese manejo del tempo y del diálogo con el público, ese saber estar sobre el escenario que evidencia lo tremendamente integrado que una banda está con sus seguidores. Y para los muy fans, esa manera tan peculiar que tiene Santi Balmes de moverse y gesticular en un intento por dar forma física a los conceptos que está cantando.

La explosividad habitual sigue ahí, pero con un nuevo ingrediente y la parcial pérdida de otro. La suma es el toque lúgubre que La noche eterna. Los días no vividos han aportado al repertorio. 1999vacilaba entre el optimismo y la tristeza, pero nunca alcanzaba matiz oscuro o sideral. La resta es la pérdida del 'absurdismo' que pudimos disfrutar aquel día en la Sala Viveros. Los catalanes se marcharon al backstage y volvieron disfrazados de 'amantes guisante' y saltaron al público a bailar con ellos uno de sus propios temas. Es lógico que la fórmula varíe como antídoto ante el aburrimiento del propio grupo, pero tal vez la capa que lució Santi Balmes al final de la velada y la tira de sostenes supiese a poco.

Conceptualismo noctívago

Love of Lesbian es un grupo devoto de lo redondo. De lo cerrado. De lo lógico. 1999 (o cómo generar incendios de nieve) es un álbum que cuenta la historia de una relación sentimental en sus diferentes etapas. Un círculo amoroso. Este último trabajo, La noche eterna. Los días no vividos se fracciona entre todo aquello que puedes llegar a realizar en la noche y todo aquello que dejas de poder realizar por vivir en la noche. Siempre un sentido, y Santi Balmes no podía permitir que el concierto de anoche cayese en el caos.

Así, tras el saludo en forma de "Tercero segunda" y "La noche eterna" el vocalista comenzó el trayecto: "Bienvenidos a la noche eterna". "Belice", "El hambre invisible" (de la cual podremos ver pronto en el blog de LOL una versión interpretada por el grupo junto al ganador del evento #LesbianosConArte y que fue grabada durante el ensayo previo al concierto) y "para que esta noche se repita sin fin" introducía una esperadísima "Noches reversibles" que dió lugar a un duelo de voces entre Santi y el público que acabó con un: "esta interactividad mola mogollón".

Pero dentro de este camino conceptual y ordenado de la actuación, Santi también tuvo tiempo para jugar con el público haciéndole creer que la siguiente en llegar sería "Club de fans de John Boy", el track más conocido de los catalanes, para 'decepcionarles' con "La niña imantada". Luego llegaron esos errores cometidos en la noche con la "Cartas a todas tus catástrofes". Algunos pueden pensar en estas catástrofes como accidentes sentimentales. Otros, como el hecho de haber grabado sus tres primeros discos en inglés. Después de todo, es la primera canción del primero de sus álbumes en español con el que empezaron a ser quiénes son hoy y que habla sobre errores. De la etapa anterior no sobrevive nada. Ni una referencia en directo.

"Pueden pasar muchas cosas en una noche eterna" antecedió a "Los seres únicos", el momento ruptura del show en el que la sala se desató a saltar al unísono mientras globos rojos 'lesbianos' correteaban de palma en palma. "Wio, antenas y pijamas" y  un "Domingo astromántico" que "a veces hace que me tiemble la voz".

Pero hubo sorpresas dentro de ese setlist habitual. Los grupos tienden a verse forzados a incluir sus composiciones más enérgicas en los directos, especialmente durante los festivales. Pero Love of Lesbian quiso despedir anoche el octubre que se fue con una excepción interpretada junto al acordeón del artista invitado: Charlie Bautista. "Me llaman octubre". Un kitkat en mitad de la vorágine. Otro con los "Pizzigatos",  que tocaban en directo por primera vez. Y un último con el optimismo agrio de "Si salimos de ésta": "esta canción es a lo único que nos podemos aferrar en la época que nos ha tocado vivir".

"Madrid, venimos a dar el 'fuá' en esta noche eterna". Un "Segundo asalto" al que le siguen "dos personajes muy diferentes localizados exactamente dentro de un taxi hace ya trece años": "1999", la canción de la que Santi Balmés ha dicho publicamente estar más orgulloso musicalmente y en la que se coló un "todas las promesas de mi amor se irán contigo", cover de Jeanette que ya repitieron en Málaga hace casi tres años.

"Pero en esa noche tan particular los dos que iban en el taxi se bajaban por separado". Esta es la conclusión trece años después: "Voy a romper las ventanas". Las canciones continúan conectándose. Nada es arbitrario. "Un sitio al que acudimos siempre cuando queremos gritar. ¿Tenéis ganas de gritar?" No es necesario que cite su título. "Las malas lenguas" y "Nadie por las calles". "Esta canción viene de ese sentimiento de extrañeza de caminar a las cuatro de la madrugada por la calle y que solo esté la luna".

Para el bis dejaron lo más divertido y ameno. Aquella noche en la Sala Viveros éstos fueron los temas centrales de la actuación. Anoche quedaron relegados al final porque no encajaban dentro de esa idea global que sobrevolaba el concierto. Pero eran imprescindibles, y fue muy inteligente por parte de Love of Lesbian agruparlas casi al final, y digo casi al final porque llegaría un segundo bis de 'bajón' y reflexión. "Club de fans de John Boy", "Me amo", "Si tú me dices Ben, yo digo Affleck", "Algunas plantas" y "Los toros en la Wii (Fantástico)". Poder optimista al alza. "Esta es una orgía de emociones".

El segundo bis tardó en arrancar porque el resto del grupo quiso regalarle a Santi, cuyo cumpleaños rondaba la noche, un brindis y un cumpleaños feliz. Luego, como decía, relax y profundidad. "Dicen que una persona que escribe vive todas las vidas que no le han tocado vivir" (Los días no vividos), "La parábola del tonto" y una "historia que no parará de repetirse en el tiempo aún cuando este concierto ya terminó: "Oniria e insomnia". ¡Felicidades Santi!

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