KUVE, "REGRESIÓN" AL FUTURO

JUAN ANTONIO NAVARRO | 25 DE ENERO DE 2013 | CRÓNICA


Kuve presentando Regresión en Costello Club, Madrid. / CLAUDIA CABRERA.

La actuación de Kuve el pasado miércoles en el Costello Club de Madrid fue lo más parecido a surfear con estilo una ola de diez metros y que nadie te vea. Un concierto corto, de apenas una hora porque el repertorio es modesto por el momento, muy divertido y de sábado noche que un miércoles laboral no supo brindarle la acogida que merecía. La sala estaba poblada, sí, pero en el aire flotaba ese temor a soltarse y hacerse notar que un fin de semana desaparece con mayor facilidad. Y es una pena, porque Kuve lo intentó con temas muy rítmicos y bailables, como "Singapur" o "Nadie te dijo".

La que si bailó, y saltó, fue Maryan Frutos, la encantadora vocalista de Kuve, a la que muchos críticos atribuyen una dulce voz. Parece un tópico inevitable recurrir al 'dulce' cuando una cantante sobresale por encima del resto. Porque Maryan no es dulce, no cantando. Tiene un registro serio, maduro, profundo y potente que llega al oyente por la vía dura. Una voz muy trabajada que en directo defiende a la perfección su trabajo vocal en los estudios. No todos/as consiguen hacerse justicia. Pero hablando sí, si es dulce, incluso cuando se acerca tanto al micro que se "rompe una paleta".

No estaban solos. A Maryan Frutos y Carlos Otero, el dúo que justifica Kuve, le respaldaban batería, bajista y un segundo guitarra. En fin, una banda. Que durante la primera parte de la actuación y salvo alguna excepción, nos dejaron mucho pop nostálgico, de letras sentimentales, de victorias y derrotas amorosas, que me hacen pensar que todos los músicos son Aquiles a los que solo dañan los sentimientos.

Y predominio de una pauta, en la que quizás mi oído se aferró en creer sin ser demasiado objetivo, de comienzos suaves y pausados que tras un giro de guión estallaban en estribillos muy potentes en los que Maryan explotaba su voz, la subía de volumen y la lanzaba sin reparos, flanqueada por unas armonías muy agradables de Carlos y su acompañante a la guitarra. Una misma fórmula repetida en varias ocasiones que funciona muy bien.

Tras las versiones en acústico e inglés, y de nuevo con excepciones, una segunda mitad de pop más enérgico y vibrante. Las dos guitarras se soltaron, el batería tuvo más trabajo y la vocalista alcanzaba momentos muy aplaudidos en los que demostraba su versatilidad y su calado cuando aprieta de verdad. Especialmente intensa fue "Siluetas de invierno", una canción que tiene esa llave que hace que guste a todo el mundo.

Una noche musicalmente satisfactoria a la que le faltó ambiente, y no es porque Maryan no tratara de arrancar al público. Que si colaboraciones. Que si explicaciones. Que si bromas. Se maneja muy bien sobre el escenario y estoy seguro de que, con esas buenas composiciones que el dúo ha engendrado para su primer álbum, Regresión, que se publica físicamente el 26 de febrero, podrán aspirar a salas más grandes y animadas en la que poder sacar mejor partido a tan grato espectáculo.

© 2013 äll magazine spain . All rights reserved.
Designed by SpicyTricks