CON JOSH TAMPICO EN SERENITY STUDIOS

JUAN ANTONIO NAVARRO | 12 DE FEBRERO DE 2013 | ENTREVISTA

Josh Tampico en Serenity Studios.



Matemáticamente, Josh Tampico vive en Serenity Studios, muy cerca del Paseo del Prado. Un día ordinario tiene veinticuatro horas, y alrededor de unas quince las pasa en este sótano musical, grabando, mezclando, arreglando. No siempre comiendo. A veces lo pasa por alto. Otras se entrega al 'take away'. Ajeno al devenir del planeta, tardó tres días en enterarse del atentado terrorista a las Torres Gemelas del 11 de septiembre, el acontecimiento del siglo. En su plácida caverna hay pocas noticias. Todo cuanto ocurre es música. Y hace unos días, cerca de dos horas de conversación que fluye como un río. Con Josh se aprende, se expande la mente. Oyéndole. Y leyéndole.

"Prefiero un músico que toque peor pero con el que tenga feeling que al contrario"


Hace unos días me explicaba un amigo, también ingeniero de sonido, que una producción y una masterización de alto nivel suponen un desembolso económico y de tiempo muy grande para lograr una diferencia de calidad que los dispositivos de escucha habituales (altavoces estándar, radios de coche, móviles) apenas perciben.

Si eres pintor no pintas para un ciego. Con la música ocurre igual. Si el oyente no lo reproduce bien es su problema. Cuando grabas un disco no piensas en grabar regular porque luego vayan a oírlo desde un móvil. Piensas en que quede y suene lo mejor posible y piensas en quien va a comprar el disco, que tiene derecho a oírlo en condiciones. La calidad siempre se nota. La crítica resalta un disco bien cuidado, se percibe toda la pasta y el tiempo que hay detrás.

Pero es verdad que a veces el oído medio no es capaz de captar la diferencia. Los primeros discos de Frusciante, el For Emma, Forever Ago de Bon Iver o el homónimo de Burial están grabados en estudios caseros.

Los discos que has nombrado son caseros entre comillas. Son discos que suenan muy muy muy bien. Ahora mismo la tecnología te permite grabar cosas con calidad en casa. Antes para disponer de un grabador tenías que gastar cuarenta millones de pesetas. Más la mesa, los altavoces... y un montón de equipo. Ahora por diez mil euros tienes un equipo muy decente. Casi como el de un estudio profesional. Lógicamente no cuentas con la instalación ni con el recinto acústico, ni un montón de cosas. Pero sí sabes hacerlo bien, se puede. El Homework de Daft Punk también es casero. Estos discos son discos puntuales. La mayoría de gente que graba en casa no consigue ese resultado.

Después de una intensa carrera decides un día montar Serenity Studios. Me interesa el por qué del proyecto y si está resultando rentable a nivel económico y personal.

Empecé a trabajar en este estudio, cuando tenía otro nombre, como freelance. Aunque no lo veía viable, porque un estudio es económicamente un mal negocio, tras dos años me lo quedé. Lo hice porque quería empezar a realizar mis propias producciones. A nivel personal es muy bonito estar al frente de una instalación de donde sale arte.

"Entré un día en un estudio y desde entonces dejé de tocar con grupos. Es más creativo y tienes una visión más global de lo que es la música"

¿Continúa sin ser rentable?

Sí. La música, como cualquier otro arte, es pura pasión. Hay épocas que va muy bien y otras que va muy mal y sin embargo continúas haciéndolo porque no puedes hacer otra cosa. No podría dedicarme a otra cosa.

Y con tanta pasión y tantos conocimientos, ¿nos has sentido nunca la necesidad de componer y publicar tu propia música?

Tengo mogollón de temas compuestos. El otro día un colega, músico también, me decía: "lo que tienes que hacer es publicar todo eso que tienes ahí". Pero nunca los compuse con la intención de publicar un disco, sino como experimento, como entretenimiento. Hace un mes sí terminé la que considero mi primera composición en serio, que va a ser usada para acompañar un cortometraje que se está rodando todavía. Pero yo no me quiero dedicar a la música como artista. Prefiero el segundo plano. Entré un día en un estudio y desde entonces dejé de tocar con grupos. Me puse en la parte de atrás. Es más creativo y tienes una visión más global de lo que es la música.

Háblame de Showpay.

Showpay es una banda muy especial. Les conozco desde hace doce años y llevo seis o siete dedicados al proyecto. Es una banda a la que pertenezco, entre comillas, hay una sinergia humana muy especial entre todos. Hacemos un gran equipo. También invierten más pasta en su propia música que la mayoría de bandas, y eso permite llegar más lejos con ellos que con los grupos que tienen el tiempo limitado.

"La música, como cualquier otro arte, es pura pasión"

¿Cuáles son tus expectativas con "Andante", el nuevo single?

Quiero que lo pete (ríe). "Andante" lo compuso Bernie hace tiempo. Cuando oí el tema me encantó y quiso hacerlo sí o sí. Me parece un tema brutal.

¿Está tu mano tras el videoclip?

Mucho. Con Showpay, además de mi parte musical tanto en estudio como en directo, llevo la dirección artística a todos los niveles, fotos, el logotipo, la ropa, los peinados... y en el video también estoy muy involucrado. El vídeo es una idea que nace mirando esa mesa (señala una mesa frente al sofá, negra, con una cruz roja en el centro). Contamos con Albetro Utrera y Nuño Benito de Moa Estudios que son unos capazos. Estoy muy involucrado en el proceso creativo de Showpay a todos los niveles. Donde vaya Showpay iré yo y al revés.

Escuchándote hablar de ese buen rollo con Showpay me pregunto si con otra banda, después de horas y horas en el estudio, han estallado malos ambientes.

De hecho es lo habitual. También ocurre en las películas y las series. Hay que tener en cuenta que estamos juntos pero con un proceso creativo en las manos. Ese proceso creativo suele ser tu obra, con la que también juego yo. Y hay un punto de sentimientos internos muy profundos y difíciles de explicar que evitan que siempre se esté de acuerdo, y que por cansancio o nervios, puede conducir a un estallido. Con Showpay nunca ha pasado. De hecho durante su primer disco, bajo el nombre de Pleasure, el estudio era una fiesta diaria. Hicimos una piña. Es atópico. Normalmente los músicos vienen, van, no vuelven.

"Mi primera composición en serio, va a ser usada para acompañar un cortometraje"

El plano humano es casi tan importante como el artístico.

Para mí es fundamental. Prefiero un músico que toque peor pero con el que tenga feeling que al contrario. Porque tienes que ir uniendo la fuerza de todos para llegar a buenos sitios.

En ocasiones los productores realizan absolutamente todo el proceso creativo y el artista solo pasa por los estudios a grabar, a poner la voz.

Hay muchas variantes de artistas, unos componen y cantan, otros componen tocan y cantan, otros no componen y sólo cantan, como puede ser Isabel Pantoja o Rocío Jurado, que no saben de música pero cantan de puta madre. Los productores junto con un equipo de músicos y técnicos en estos casos hacen la canción y después va el artista o cantante a poner su voz. Frank Sinatra también trabajaba así. Iba al estudio, grababa tres tomas y se iba. Y los productores quedaban en un segundo plano. En España ha ocurrido y ocurre igual. Por ejemplo: todo el mundo sabe quien es Luz Casal pero nadie conoce a los compositores de Luz Casal.

Te doy dos conceptos y te sinceras: la subida del IVA y la piratería.

La subida del IVA es lamentable. Eso de etiquetar la música como un artículo de lujo... Es necesario un mínimo de ella para moverte por esta sociedad. Los buenos músicos, como Thom Yorque, son personas inteligentes y cultas. Es fundamental. Y la piratería me parece igual de lamentable. Los que piratean son unos ladrones. Spotify, por ejemplo, está bien. Porque es un servicio en el que el artista acepta unas condiciones. De todas formas, en España los discos se van a seguir descargando ilegalmente. El índice de piratería en nuestro país es del 98%.

"Ahora mismo la tecnología te permite grabar cosas con calidad en casa"

Hace unos días, el fundador de Megaupload declaraba que en la primera semana de Mega, su nuevo portal, España lideraba la lista de países con mayor número de descargas.

España es el país más pirata del mundo. Parte de la culpa la tiene la industria por no haber informado correctamente sobre cómo funciona esto. La industria del cine sí lo ha hecho. Todos saben que un actor gana mucha pasta y que montar una escena con caballos y no se qué es un Cristo de cojones. Pues un disco es muy parecido. Y esos Cristos hay que montarlos y pagarlos. Un disco bien hecho cuesta muchísimo dinero. Pero muchísimo dinero. Por ejemplo, un disco de Alejandro Sanz puede costar un millón de euros. ¿Cuántas copias tienes que vender, para como mínimo, amortizar esa inversión? De ese millón de euros come el ayudante que está en el estudio, el técnico del estudio, el productor, todos los músicos que participan en la grabación...

Un argumento a favor de las descargas es afirmar que de la venta del disco solo se
beneficia la discográfica, que el artista apenas ve nada de dinero. ¿Qué hay de verdad en esto?

Durante muchos años los que más se han beneficiado ha sido la industria pero también quienes más han apostado. Los artistas se han quejado mucho de las compañías. Pues pon tu la pasta. Sácalo tú. Es muy fácil criticar. Y ahora lo están viendo, que no es nada fácil publicar un disco. Que para sacar un grupo al mercado tienes que gastarte, mínimamente, cien mil euros, si quieres tener repercusión.

Y, recurriendo a los ejemplo anteriores, ¿en esos discos caseros como el For Emma, Forever Ago de Bon Iver también hay invertido mucho dinero? Porque uno tiende a imaginar a Justin Verno en su cuarto, sin preocupaciones, todo muy bohemio.

Detrás de Bon Iver hay pasta. Ese disco tiene la etiqueta 'home', pero lo escuchas y de 'home' no tiene nada. Dudo que eso esté hecho cien por cien en su habitación. Yo he hecho discos en casa y sé de lo que hablo. Eso no suena casero. Suena genial. Bon Iver me encanta. Lo escucho desde hace muchos años.

"A nivel personal es muy bonito estar al frente de una instalación de donde sale arte"

Has reiterado al In Rainbow de Radiohead como un álbum de producción casi perfecta.

Sí, lo es. Como los discos de los Beatles, que fueron los primeros en cuidar la producción de verdad, los de Pink Floyd, los de Metallica, los de Michael Jackson, los de Bruno Mars o los de Madonna. Es un disparate ese nivel de perfección. Cuando un disco es tan grande hay mucho trabajo detrás.

Puedes trabajar con quien quieras. ¿Quién es el elegido?

Radiohead.

¿Incluso después de su último disco?

Sí claro, el último disco es el que menos me gusta. Me da la sensación que buscaban algo que no encontraron. Pero tenía que pasar ya que Radiohead bajara ese listón tan enorme. Todos sus discos son buenísimos, aunque me quedo con In Rainbows. Me parece el disco más completo y redondo de su carrera. Unas texturas, los sonidos, los ambientes... es una vuelta de tuerca a ellos mismos. Me parece brutal, y original, en un grupo ya de por sí muy original. En In Rainbows no ves influencias de nada.

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