PICCOLO, RAJOY Y OTRAS HISTORIAS CON EME DJ

JUAN ANTONIO NAVARRO | 19 DE FEBRERO DE 2013 | ENTREVISTA

Eme DJ. / DC FOTÓGRAFO.
























En el barrio de Malasaña, en cuyos bares comenzó a pinchar a su llegada a la capital cuando todavía no la incluían en todas las listas de mejores DJs nacionales del año, vive Marta Fierro, la Eme en la cabina. En el tiempo que el camarero tarda en traer dos zumos de naranja y manzana -el de zanahoria no parecía buena opción-, Eme DJ ha hablado lo suficiente como para comprender que, como los mejores guerreros, la gallega se entrega a la vorágine desde la calma, no desde los nervios. Paciente y meditadora, se descubre como un ser tranquilo que aprovecha los descansos de la batalla para tumbarse en el sofá y sanar el espíritu. Estamos en el Red Bar, y esta hacedora de listas -y mucho más- está preparada.

"No sabía qué era un DJ. Yo quería ser seleccionadora de música"

Empecemos por lo básico. El fichaje por Subterfuge Records y el nuevo EP.

Subterfuge es una discográfica que ha promovido siempre la cultura underground, a través de cómics, de películas, de bandas sonoras también. Y de la música, claro, partiendo de los Stereoparties, una recopilación de música indie, popera, noise española. Recuerdo que uno de los primeros grupos que escuché de Subterfuge, con trece o catorce años, fue Doctor Explosion, que me gustaron bastante. Y luego Dover, con quince o dieciséis años. Subterfuge tiene detrás toda esa cultura -que hace quince años era como para inadaptados sociales- en la que yo me he refugiado siempre. También he trabajado con ellos en muchas ocasiones, mezclando y yéndome de gira con muchos artistas suyos. Siempre ha habido muy buena relación. Así que estoy muy contenta, porque me hace mucha ilusión fichar por ellos y de una manera tan natural, nada forzada. Tengo ganas de empezar a crear con ellos. Giant será el primero de una serie de EP's que publicaré a lo largo del tiempo, cada uno con un sonido y una producción diferentes. Así durante un tiempo podré dedicarme a ese sonido y al directo de ese sonido en concreto, y luego reiniciarme.

Tú que te mueves tanto entre festivales, ¿tienen tan mala salud como claman algunas voces?

Yo te puedo hablar de festivales como el Sónar, el Sonorama o el Arenal Sound, que son festivales que lo venden todo. Sí es cierto que para que un festival genere ganancias tienen que pasar, como mínimo, cinco ediciones. Luego hay festivales más pequeños, subvencionados por ayuntamientos y casas de cultura, que no invierten mucho en el cartel pero que tratan de rebajar lo máximo posible los precios. Tampoco es excesivo gastar cinco o diez euros en un festival pequeño, teniendo en cuenta que la gente gasta cincuenta o cien euros en salir un fin de semana. En Madrid una copa son doce euros. No estoy hablando de gastar cientocincuenta euros en un abono, que duele, pero algo simbólico que permita que el festival continúe celebrándose sí. La gente tiene que darse cuenta de que cuesta mucho arrancar este tipo de cosas y de que tenemos que poner todos de nuestra parte. Yo apoyo la música, y si me tengo que bajar el caché para asistir a un festival pequeñito lo hago.

Has escrito junto con Davile Matellán y Lara A. Miranda un manifiesto a raíz del trágico suceso del Madrid Arena. Cuéntanos.

Nace fruto de la indignación por lo que ocurrió y por lo que sigue ocurriendo, porque creo que aún debería hacerse una investigación más severa, dimitir mucha más gente, y reformar las leyes en lugar de prohibir y cerrar. Los músicos estamos sufriendo que no haya recintos adecuados y que el público deba gastarse mucho dinero para ver a un artista para que se enriquezcan otros.

"Los trabajadores están sobreexplotados y no hacen huelga por miedo al despido"

Se criminalizó a quienes no debían.

Ahí quería llegar. Se criminalizó a los DJs y al público, al que acusaron de ser unos drogadictos. Yo soy la primera que no está a favor de las drogas ni del alcohol, pero la gente tiene derecho a salir, a beber y a divertirse. Y la música es el conductor de la noche. Me pregunto que hubiesen dicho si hubiese pasado lo que pasó en el Madrid Arena en un mitin del PP o en una corrida de toros. Estamos pagando justos por pecadores. Y la indignación que eso provoca es la razón del manifiesto.

Decías que la música es el conductor de la noche. Los DJs especialmente. ¿No padecéis a menudo el síndrome del payaso triste?

(Lo entiende sin necesidad de explicación). Conozco DJs que tienen un mal día y les cuesta más pinchar. Pero en general se nos pasa en cuanto ponemos la primera canción. Y me pregunto si les ocurrirá lo mismo a los cantantes que tienen que cantar una canción triste para un ex, por ejemplo. Eso sí tiene que ser un poco duro. Pero en mi caso, la música actúa como ansiolítico. Me pongo a pinchar y lo olvido. Hay grados, claro. Hay veces que sí te puede afectar algo que tienes en la cabeza run run, run run. Pero tienes que centrarte en la energía que desprende el público.

Porque vosotros sois también una especie de termómetro de la sala, actuando en función de la temperatura del público.

Sí. Depende del lugar actúas de una manera o de otra. En salas pequeñas, por ejemplo, cuando tengo la pista llena pongo una canción que no es tan bailable. ¿Por qué hago eso? Porque queda mucha noche y quiero que la gente vaya a la barra a tomar algo, porque si la sala no hace dinero, no me llaman (ríe). Esto hay mucha gente que no lo entiende.

"Rajoy es un impresentable que no debería haber ganado las elecciones"

Tienes que racionalizar la noche.

Efectivamente. No puedes poner todos las canciones conocidas al principio o de golpe. Hay que contar una historia a intervalos.

¿Nunca te plantease dedicarte a la música desde otro ángulo? Ser DJ no es el camino habitual.

No. Cuando era pequeña veía en la televisión anuncios de recopilatorios de música que duraban quince minutos cada uno, y pensaba "yo quiero dedicarme a seleccionar este tipo de listas". No sabía qué era un DJ. Yo quería ser seleccionadora de música.

Esa fue la chispa.

Sí. Y como tenía un equipo de música con mesa de mezclas y demás -porque un amigo de mi madre tenía un bar, lo cerró y me lo regaló-, actuaba en fiestas de cumpleaños y en guateques de mi pueblo. Molaba porque podía poner música para niños de ocho años en un cumpleaños y luego ponerla para jóvenes de dieciséis en fiestas, e ir variando. Después de pinchar en eventos caseros empecé a hacerlo en bares. Y cuando vine a Madrid comencé a pinchar aquí, en bares de Malasaña, cobrando diez euros la hora o así. Luego di el salto a salas, donde se cobra la entrada, y empecé a ganar más dinero.

"Creo que aún debería hacerse una investigación más severa, dimitir mucha más gente, y reformar las leyes en lugar de prohibir y cerrar"

¿Cuándo comprendiste que eras una DJ y que ibas a apostar por eso?

Me dí cuenta a los veintidós años, cuando empecé a cobrar una cantidad elevada por aquel entonces -unos doscientos euros por noche-. Eso sí, pinchaba unas cinco o seis horas, cuando lo normal hoy es que un DJ reconocido que juega como invitado pinche dos o tres horas. Luego hay DJs que por noventa minutos cobran una salvajada de pasta (ríe).

¿Entonces nunca pensaste tomar otro camino dentro de la música?

Es cierto que mi padre tocaba la guitarra y de pequeña intenté aprender, pero nunca se me dió bien. Fui también a clases de batería, a clases de piano, pero nada. Además, soy muy exigente. A veces hago algo y a las dos semanas ya no me gusta. Se me ocurren un montón de cosas que podría haber hecho. Y me jode.

Consejos que das en tu web a nuevos DJs. Me quedo con tres. El primero: "Tomar el trabajo del DJ como un deporte".

Claro, porque hay que cuidarse muchísimo. Tienes que entrenar un par de días a la semana frente a los platos, pero pensando en que tienes que estar descansado para el partido. Es muy agotador. Me he dado cuenta sobre todo este año, cuando después de tocar todos los fines de semana y algún que otro día entre semana he empezado a tener problemas de espalda y dolores de cabeza. Por otro lado, he perdido completamente las ganas de fiesta. Salen todos mis amigos y me quedo en casa porque me apetece estar tirada y no hacer nada. Estos dos últimos meses que he estado sin pinchar para centrarme en el EP no he salido ni un día para cuidarme a nivel físico, emocional y espiritual antes de volver a pinchar. Para cogerlo con ganas. Hay que tomarse muy en serio la disciplina para estar a tope en una sesión.

"Yo apoyo la música, y si me tengo que bajar el caché para asistir a un festival pequeñito lo hago"

El segundo: "Preguntarte si amas la música o quieres ser David Guetta".

Me lo pregunté cuando empecé a tener seguidores que se emocionaban con mi trabajo. Antes de salir a pinchar me decía a mí misma: "¿por qué estás aquí?". Porque me gusta la música. No quiero llegar, pinchar, cobrar y pirarme. Quiero disfrutar de todo: de estar con la gente, de ver al público bailar, del antes, del después...

Tercera y última: "Si alguien te critica porque te aplauden es gilipollas".

Este consejo lo escribí a raíz de un tuit que criticaba que los djs buscasen el aplauso, que se quedasen tras una sesión para que el público les agradeciese su trabajo. Pues yo lo veo superbien, que quieras que la gente reconozca tu esfuerzo después de estar currando para ellos toda la noche. Es absurdo criticar eso.

Ya que hablas de tuits, segundo bloque temático. Primer tuit: "Rajoy nos está dejando fatal a los gallegos".

Rajoy es un impresentable que no debería haber ganado las elecciones. Nos está dejando fatal no solo a los gallegos sino a todos los españoles. Pero me fastidia que sea gallego y se nota que lo es porque habla sin decir nada (ríe). Afortunadamente yo vivo bien, dedicándome a lo que me gusta y sin razón para quejarme. Pero veo gente como mi ex compañera de piso, que se ha quedado sin trabajo y encima no le quieren pagar el paro y no me lo explico. Me solidarizo todo lo que puedo. Acudo a asambleas de barrio, intento colaborar con Stop Desahucios... En España hemos sido siempre muy egoistas y de mirar para otro lado cuando a alguien le pasaba algo, y ahora nos ha explotado en la cara a todos y esto está cambiando afortunadamente.

"Hay que tomarse muy en serio la disciplina para estar a tope en una sesión"

El escritor Javier Sierra dice que este proceso requiere su tiempo de maduración, pero que es irreversible.

Totalmente de acuerdo. Esto no va a ser Mayo del 68. Pero la gente está tomando conciencia de huelga. Los trabajadores están sobreexplotados y no hacen huelga por miedo al despido. Pero va a llegar un día que la huelga no va a durar un día, sino tres días. Y cuando los de arriba vean todo el dinero que se pierde...

¿Conoces la serie de la HBO Boardwalk Empire? Hace unos días vi uno de sus capítulos y ocurría precisamente esto que dices con la comunidad negra que estaba sobreexplotada en EE.UU, que superaba el miedo individual al despido para hacer una huelga masiva. Claro que se ganaron una paliza...

Eso va a seguir pasando. ¿Por qué se siguen haciendo desahucios? Porque la policía ejecutaba esos desahucios. Pero cuando la policía diga basta no habrá más desahucios. Por el momento no nos apoyan por una cuestión ideológica que les hace apoyar al gobierno. Como ocurría con los nazis, el odio une.

Segundo tuit: "Odio las chirigotas".

Esto te ha afectado a ti, ¿no? (ríe). Supongo que lo dije desde el desconocimiento. Nunca he estado en el Carnaval de Cádiz. Pero no le veo gracia.

"Veo más sentido a otro tipo de protestas que la parodia y el emborracharse"

Los gaditanos tenemos el sistema digestivo idóneo para ello.

Igual es eso. Para mí es como las procesiones en Sevilla, que tampoco lo entiendo. Históricamente marcaron la sociedad, pero no le veo sentido a una chirigota ahora. Veo más sentido a otro tipo de protestas que la parodia y el emborracharse.

Vamos con el tercer bloque: el popurrí. Primera pregunta: ¿Goku o Vegeta?

Vegeta, Vegeta. Aunque el que me ha gustado siempre más es Piccolo.

Es que Piccolo fue un primer Vegeta, por decirlo de alguna manera.

Sí, sí. Luego vino Vegeta y le quitó el rol. Encima Piccolo tuvo que entrenar a Son Gohan y fuisonarse con Kamisama, y claro, se volvió más bueno. De todas formas, nunca he sido tanto de Dragon Ball como de Los caballeros del Zodiaco. Akira Toriyama no sabía dibujar. Y el doblaje del anime en español fue horrible. Pero bueno, me queda el recuerdo.

"Cuando la policía diga basta no habrá más desahucios"

Y cancelaron la serie varias veces por supuesta influencia negativa en los niños.

Claro. El manga y el anime siempre estuvieron condenados a sufrir, relegados a la madrugada. Hasta el año noventa y pico no comenzaron a verse bien. Ahora le gusta a todo el mundo. Hace quince años encontraba con suerte unos diez títulos diferentes. Ahora se editan unos trescientos. De todas formas, me alejé de ese mundo desde el último salón manga al que fui, allá por 2001. Creo que el último anime que ví entero fue Evangelion en el 98.

Segunda y última: ¿es verdad que te gusta mucho El Bosco?

Sí, de hecho me impactó mucho la primera vez que lo ví en el Museo del Prado, comencé a investigar sobre él y me obsesioné.

Es curioso porque hace dos días entrevistaba a Javier Sierra, cuya última novela, entre otras muchas cosas, trata de El Bosco.

¿Entrevistaste a Javier Sierra? Es uno de mis escritores favoritos. Me flipa. Tengo arriba (su casa) un par de libros suyos. Me encantaría conocerle. Y estoy deseando leer El maestro del Prado.

+ info: www.emedj.com

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