DIEGO A. MANRIQUE: "HOY LA MÚSICA ES COMO EL AGUA DEL GRIFO, ALGO QUE SE CONSUME SIN PENSAR, SIN VALORAR, SIN APRECIAR"

JUAN ANTONIO NAVARRO | 16 DE ABRIL DE 2013 | ENTREVISTA

Diego A. Manrique. / MARIO SÁNCHEZ GÓMEZ.
















Con pocas pero precisas palabras encara Diego A. Manrique la entrevista. El hábito de la economía y el acierto cultivado a lo largo de décadas de artículos. Melómano confeso, disfrutó de los poderes del periodista en tiempos en que los medios de comunicación estatales viajaban por todo el mundo, llamaban sin reparos a la puerta de los camerinos de los principales mitos de la música, especialmente del pop y del rock, y les ponían un micrófono en la boca. La memoria de Diego A. Manrique está atestada de sorpresas, decepciones y leyendas. Esta noche, junto a Beatriz Pécker, Juan Claudio Cifuentes y Oriol Llopis, compartirá algunas de ellas en una nueva edición de 'Havana 7: Historias que cuentan', dedicada en esta ocasión a la perspectiva del periodista y el crítico musical.

"Los escraches o los boicots son reacciones razonables cuando comprobamos que no nos escuchan"

He leído que no te gustan los entrevistadores blanditos. Hoy estarás en el encuentro entre algunos de los mejores periodistas musicales de España organizado por Havana 7. ¿Qué te hace merecedor de estar ahí que no tengan otros?

Estoy en el punto biológico en que tengo una trayectoria más larga que la mayoría de los compañeros. Y, quiero pensar, bastante coherente. Así que tengo cosas que contar, espero.

"La obra de los artistas es mucho mejor que los artistas en el 99% de los casos". ¿No es pernicioso para el disfrute de la obra desnudar al artista, si como tú bien dices, es más decepcionante que ésta?

Aunque el artista sea un cabrón con pintas, siempre se puede aprender a su lado. Se supone que el lector o el oyente es lo bastante inteligente para diferenciar el disfrute de una obra y el conocimiento de la realidad humana que hay detrás.

¿Quién crees que es esencialmente culpable de que la adoración de los mitos musicales sea ahora más superficial que nunca? ¿Son los artistas menos interesantes? ¿El público menos riguroso y exigente?

Quizás la Era de las Celebridades ha degradado la imagen de los artistas. Afortunadamente, no hemos asistido a las desdichas de una Billie Holiday transmitidas inmediatamente por las redes sociales. Que conste que es posible vivir por debajo de su radar, como ha demostrado David Bowie en sus últimos años.

"Una vez que sabes que alguien detesta lo que escribes, eres más libre a la hora de opinar"

Tú 'anecdoteca' es tremebunda. Hoy día no se oyen tantas anécdotas o leyendas de bastidores como antaño. ¿Eran más radicales entonces que ahora o somos los periodistas, al menos en España, los que hemos dejado de estar en el lugar adecuado?

Los artistas son más precavidos. Hace unos años, estaba en la casa de una gran figura del pop español y me puse a charlar con su madre, que estaba de visita. En cuanto nos vio, gritó: “mamá, no hables, que Diego lo cuenta todo”. Sin quererlo, me estaba avisando de que su situación familiar era, bueno, “turbulenta”. No es que me aprovechara  -nunca he publicado lo que averigüé- pero si me ha servido para entender mejor al artista en cuestión. Se trata de tener antenas sensibles y profundizar si crees que te va a ayudar.

En las facultades de comunicación enseñan que para ser buenos periodistas lo principal es tener una buena agenda de contactos, pero tú mismo defiendes que un periodista debe ser mordaz e incómodo y no caer en el 'amiguismo'. ¿Es un equilibrio solo al alcance de unos cuantos?

Para determinado tipo de periodismo, el que necesita recoger reacciones ante tal noticia, resulta indispensable la agenda. No es mi caso. No tengo teléfonos recientes ni siquiera de los artistas que considero cercanos. Si surge una urgencia puedo localizarlos a través de la discográfica o el management. Antes, sí que había más comunicación telefónica, cuando no abundaban los móviles y los números duraban años, pero ellos tendían a llamarte a horas intempestivas y generalmente trataban de comerte el coco.

Sin alejarme demasiado del concepto, ¿un crítico musical sin enemigos es un mal crítico?

Tampoco se trata de buscarte enemigos, advierto. Pero una vez que sabes que alguien detesta lo que escribes, eres más libre a la hora de opinar que si se trata de un supuesto amigo, que se puede “ofender” por una crítica negativa.

"Los artistas tendían a llamarte a horas intempestivas y generalmente trataban de comerte el coco"

El punto de partida de tu Jinetes de la tormenta es que "los años dorados de la música pop ya no volverán". Es un ejercicio de nostalgia. ¿Pero qué hay del futuro? ¿Conoce Diego A. Manrique las nuevas tendencias -hip hop, dubstep, future garage...- o no está ya para vanguardias?

Más bien, el punto de partida es que ya no podemos ejercer la profesión igual que antes. Antes, tratabas cara a cara con las estrellas; hoy tal vez tengas que conformarte con un cuestionario vía e-mail que puede estar redactado por su “community manager”. Han aprendido lo malo sobre el trato a la prensa a través del negocio del cine. Así que no me refiero a las tendencias, que continuarán multiplicándose. Aunque yo no llamaría “nueva tendencia” al hip-hop, con sus treinta y tantos años de vida.

¿Ha perdido la música fuerza en su aspecto extramusical? ¿Es su relación con la sociedad y sus cambios menos profunda que nunca?

Son consecuencias inesperadas de su desmaterialización, su abaratamiento, su ubicuidad... Es como el agua del grifo, algo que se consume sin pensar, sin valorar, sin apreciar.

La comida perdura más a costa de ser peor. La esperanza de vida ha aumentado, pero la calidad de vida no. Hay más cadenas de televisión que nunca pero también más basura. De programas musicales mejor no hablar. ¿A quién pedimos responsabilidades?

A los accionistas y a los directivos de las empresas. A los políticos y sus mandados. Los escraches o los boicots son reacciones razonables cuando comprobamos que no nos escuchan.

"Aunque el artista sea un cabrón con pintas, siempre se puede aprender a su lado"

Que si los críticos musicales no son músicos fracasados o reprimidos. Que si el punk no fue una respuesta a Margaret Thatcher porque surgió antes de su aparición. Te va desmontar mitos. ¿Cuánto hay de mito en esa fijación generalizada por situar a las discográficas como las malas de la película?

Las disqueras son solo uno de los actores. Están también los managers, los artistas, los medios... Si hay que repartir responsabilidades, que no falte nadie.

Una película, por cierto, dramática para la que, según tú y cualquiera con sentido común, "José Ignacio Wert carece de soluciones". ¿Nos dirigimos a un futuro 'posmusicapocalítico' o el barco se mantendrá a flote?

Parafraseando a Alfonso Guerra, al mundo musical del siglo XXI no le va a reconocer ni la madre que lo parió. Habrá barco pero también un enjambre de náufragos y barcas improvisadas.

Hablando de barcos, el de la prensa -y musical, por si fuera poco-. ¿Cómo ves al enfermo desde dentro?

Confuso, inseguro de sus funciones, acobardado.

"No tengo teléfonos recientes ni siquiera de los artistas que considero cercanos"

Por último, Diego, ¿nunca te has sentido tentado de documentarte -más si cabe- y escribir alguna biografía?

Estoy pensando más bien en escribir una novela o novelas. El ideal sería una especie de “Mad men” sobre los años de vacas gordas del negocio musical.

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