TROPECIENTOS RASGOS HIPSTERS Y SOLO UNO DEFINITORIO

JUAN ANTONIO NAVARRO | 05 DE NOVIEMBRE DE 2013 | OPINIÓN

Estética hipster.














Los hipsters son unos idiotas. Puedo decir esta verdad sin temor a ofender a nadie porque ningún hipster de este planeta se autoreconoce como hipster. Esta es probablemente la primera condición de todo buen hipster. La más importante, sin embargo, no tiene absolutamente nada que ver con sus características estéticas, artísticas y filosóficas. Su propiedad definitoria es la actitud: una completa intolerancia y falta de respeto hacia cualquier individuo, tendencia u obra que no atraviese sus filtros cualitativos, cayendo en un sectarismo simplón y soberbio que aniquila cualquier atisbo de humildad. Una vez dicho esto, adentrémonos en las minucias:

1. Bourgeois-bohéme. Adoptar símbolos contraculturales y anticapitalistas como complemento estético, desproveyéndolos parcial o totalmente de su significado al insertarlos en elementos propios de las clases altas. Ejemplo: utilizar la fotografía del Che Guevara como fondo de pantalla del MacBook Pro, del Ipad y del Iphone.

2. El retrato es más importante que lo retratado. Esto es, estar tumbado en un parque del Hyde Park o comiendo creeps junto a la Torre Eiffel no es tan importante como las imágenes que demuestran estar haciendo esto. Para cumplir esta función, es necesario un tumblr que chupe toda la sangre diaria, un instagram sin freno y decenas de carretes de Polaroid.

3. La búsqueda de la diferenciación estética a través del collage. Es prácticamente imposible -o esto cree el hipster- no parecer único si se conjugan multitud de tendencias diferentes y complementos variopintos como las gafas de Woody Allen sin graduación, las dilataciones estilo tribu Másai keniata, las pajaritas o los septums, esa argolla a lo Alistar de League of Legends. Y los tatuajes, por supuesto, con predilección por las frases románticas, eróticas y algo trascendentales.

4. Leer la literatura de la Generación Beat. Especialmente On the road, y que te cambie la vida, te haga escuchar jazz durante dos o tres días, y te incite a vivir la vida holgazana de Hank Chinaski. ¿Me he olvidado de Bukowski? Pues mal, leer a Bukowski también es imprescindible. Y a Dostoievski, y a todos los rusos, sin importar que Tolstoi sea realista o Pushkin romántico. Son rusos y basta.

5. Escuchar música indie. Imprescindible Radio 3 y su monopolio temático 'indie'. Fuera de España Björk, Sigur Rós y montones de bandas poco mainstream en nuestro país. La música comercial es mala, aunque suene bien.

6. Cine de autor. Big Fish,Amelié o (500) Días juntos nivel básico. Stanley Kubrick, Lars Von Trier o Hayao Miyazaki nivel intermedio. Algún director panameño o letonio que jamás conoceré nivel avanzado. Prohibido emocionarse con Los Vengadores.

7. Convertir cualquier vestigio retro en algo decorativo. Consejos: una máquina de escribir Underwood, una gramola o alguna cámara de fotografías soviética.

8. El gato. ¡Ay el gato!

9. Conciencia de postín: consumir en tiendas de barrio, comprar productos ecológicos y convertirse en vegetarianos o veganos pero comer a menudo menús ahorros del Burguer King o café con leche del Starbucks porque tampoco pasa nada. Foto al vaso del Starbuck, filtro y al Tumblr.

10. Estudiar comunicación audiovisual, bellas artes, historia del arte, diseño gráfico o filosofía. No terminar los estudios.

11. Montar en bicicleta de ciudad o en skate. Sin condiciones.

12. Fumar cigarrillos Parliament o de paquete y beber gin tonics y chupitos de Jägermeister.

13. Lucir un cuerpo escombro ligeramente tonificado. Como el mío pero voluntariamente.

14. No tomar el té hasta pasados veinte minutos para que las toxinas hagan no se qué cosa.

Pero seamos francos, hay tanta contrariedad y borrosidad en el mundo hipster, en su estética y comportamiento, que al final, y como decía al principio, todo se resume a la actitud. Alguien modesto, capaz de comprender la complejidad de todo cuanto ocupa este mundo y de la ignorancia que siempre nos acompaña incluso cuando creemos conocerlo todo, no puede ser hipster, si acaso un despistao con gafas cuadradas.

Sobra decir que todos y cada uno de los catorce puntos son una completa tontería y que es imposible, por ejemplo, que un hipster tome la bicicleta, salga a tomar chupitos o vaya a la facultad porque no puede salir de Tumblr. Este artículo es solo un espacio donde sentirnos apenados por toda la diversidad y profundidad que el hipster deja de lado con tanto hermetismo cultural y superficialidad en el juicio. Leer, ver o escuchar no implican comprender. ¿Pero qué voy a saber yo si no soy hipster?

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