LAS ESTRELLAS DEL CINE DE LOS AÑOS 50

NATALIA CANO | 14 DE AGOSTO DE 2013 | REPORTAJE


Ava Gardner. / AM.
















Hace algunos años cuando en la caja tonta sólo podíamos sintonizar dos canales, la programación se limitaba a los telediarios, programas de entrevistas, documentales de flora y fauna, programas infantiles y cine clásico, películas en blanco y negro, obras de arte por su temática, ética y características estéticas y técnicas. Los ciclos dedicados a directores, actores o actrices, eran habituales. Aquellas actrices de los años 50, que eran un modelo a seguir por las mujeres de la época, representaban la rebeldía e independencia de la mujer. Para el sector más joven de la población, los que apenas teníamos algo más de una década eran iconos del cine, moda, glamour, belleza, historias de amor y desamor… y tramas que a veces apenas llegábamos a comprender y que nos hacían reflexionar y sacar nuestras propias conclusiones sobre temas ajenos a nosotros por nuestra corta edad. ¿Quién no recuerda interpretaciones magistrales de las grandes divas del cine de los años 50?

 GRACE KELLY: UNA PRINCESA DE CINE
A pesar de que su familia se opuso a que fuese actriz, Grace quiso realizar el sueño que había tenido desde niña. Se fue a Nueva York donde trabajó como modelo y estudió interpretación en la Academia Nacional de Arte Dramático.
En 1951, con 22 años, Kelly hizo su primera película, Catorce horas. Su elegancia y belleza llamaron poderosamente la atención en Hollywood, de forma que al año siguiente le ofrecieron el papel principal en el western High Noon (Solo ante el peligro), junto a Gary Cooper. Su siguiente film fue Mogambo, junto a Clark Gable y Ava Gardner, por el cual fue candidata al Oscar como Mejor Actriz de Reparto.
En su corta carrera cinematográfica, Kelly fue una de las actrices favoritas de Hitchcock, con quien trabajó en tres películas, Crimen perfecto con Ray Milland, La ventana indiscreta con James Stewart,To Catch a Thief (Atrapa a un ladrón) con Cary Grant.
En 1954, a los 25 años, ganó un Oscar a la Mejor Actriz Principal por The Country Girl (La angustia de vivir), coprotagonizada por Bing Crosby y William Holden. Su última película fue Alta sociedad.

INGRID BERGMAN: LA ESTRELLA SUECA
Para superar su extrema timidez comenzó su carrera cinematográfica como extra de cine, aunque su verdadera pasión era el teatro.  En 1933 consiguió entrar en The Royal Dramatic Theater School de Estocolmo fue elegida entre cientos de aspirantes, donde también estudió Greta Garbo.
Su primera película fue Munkbrogreven de Edvin Adolphson. En 1939, y después de protagonizar una docena de películas en Suecia, se traslada a los Estados Unidos para protagonizar la nueva versión de Intermezzo producida por David O. Selznick. En 1942 se convierte en una de las estrellas de la época al protagonizar junto a Humphrey Bogart la película de Michael Curtiz, Casablanca. 1943 supone el año en el que recibe su primera candidatura a los Oscar, en este caso por su brillante labor en la película Por quién doblan las campanas, aunque pierde el galardón ante Jennifer Jones por La canción de Bernadette. No obstante, al año siguiente obtiene el Oscar a la Mejor Actriz, esta vez por su papel en Luz que agoniza. En 1945 recibe su tercera candidatura consecutiva a los Oscar, esta vez por la película Las campanas de Santa María. La actriz recibiría su cuarta candidatura a los Oscar en la categoría de Mejor Actriz en 1948, por su papel en Juana de Arco.
Fue la primera actriz en obtener 3 Oscar -igualada por Meryl Streep  en el año 2012 y sólo superada por Katharine Hepburn cuatro estatuillas- y 5 Globo de Oro además de haber sido la primera ganadora del Premio Tony (Antoinette Perry Award) por su labor en teatro en Broadway. Considerada como uno de los mitos del séptimo arte, según la lista realizada por el American Film Institute es la cuarta estrella más importante en la historia del cine, siendo las tres primeras Katharine Hepburn, Bette Davis y Andrey Hepburn.

KATHARINE HEPBURN: TALENTO, BELLEZA DISTINGUIDA Y ESPÍRITU INDEPENDIENTE
Nacida en el seno de una familia aristocrática de alta alcurnia y sangre azul, Katharine Hepburn, comenzó a interesarse por la interpretación en la universidad mientras estudiaba Filosofía. Cuando terminó sus estudios en 1928 decidió dedicarse de lleno a la interpretación. Tuvo pequeños papeles en obras como La Zarina donde hizo un reemplazo y viajó a Nueva York, donde tomó clases de dicción con la antigua cantante Frances Robinson Duff. En 1932 tuvo un enorme éxito con la obra teatral The warrior's husband, una fábula griega. Ese mismo año fue requerida para protagonizar la película Doble sacrificio, junto a John Barrymore, dirigida por quien llegaría a ser uno de sus más íntimos amigos, George Cukor.
Protagonizó Hacia las alturas en la que interpretó a una piloto, muy inspirada en la figura de Amelia Earhart. En 1933 ganó su primer Oscar por interpretar a una actriz provinciana que va a buscar gloria en la gran ciudad, en Gloria de un día. En 1934 ganó el premio a la mejor actriz en el Festival de Cine de Venecia por su interpretación en Little Women, donde interpretó a Jo March, en la versión de George Cukor del clásico Mujercitas.
En 1942, protagonizó junto a Spencer Tracy, con quien mantuvo una relación sentimental hasta la muerte del actor, la comedia La mujer del año en la que hace gala de su plurilingüismo hablando francés, ruso y español. Hepburn y Tracy harían nueve películas en común. Sin amor dirigida por George Stevens o Mar de Hierba de Frank Capra, con Angela Lansbury. En 1949, protagoniza junto a Tracy La costilla de Adán que narra las situaciones en las que un matrimonio de abogados se pone cuando se enfrentan en un tribunal. En 1951 rueda junto a John Huston y Humphrey Bogart,  La reina de África, otro gran clásico. En 1952 realiza en Venecia y dirigida por David Lean Locuras de Verano, en la que encarna a una solterona secretaria de vacaciones que descubre el amor.
Sus últimos papeles en el cine son el de La última solución de Grace Quigley en el que interpreta a una anciana que contrata a un sicario, Nick Nolte, para matar a sus amigos que ya sufren los achaques de la edad y el de la anciana tía Ginny en la película de Warren Beatty, Un asunto de amor.

AVA GARDNER: EXUBERANTE Y FOTOGÉNICA BELLEZA
Una visita a su hermana a New York, unas fotos que le hizo su cuñado y la casualidad de que las viera un cazatalentos de la Metro Goldwyn Mayer fueron suficientes para iniciar su carrera en el mundo del cine y convertirse en una de las divas del séptimo arte.
Su gran oportunidad llegó en 1946 con dos títulos: el thriller Whistle stop, en el que tiene un papel principal junto al mítico -y hoy olvidado- George Raft; y el drama negro basado en una historia de Ernest Hemingway, Los asesinos, donde se lucía junto a un también jovencísimo Burt Lancaster y al siempre excelente Edmond O'Brien. Esta última película será la que la ponga en el mapa dentro de la industria de Hollywood.
A partir de aquí, comienza su reinado encadenando producciones de muchos medios para los grandes estudios, y realizando grandes interpretaciones. Sobresalen: El gran pecador (drama moral -que no moralista- con grandes trabajos de Gregory Peck y Ethel Barrymore y un guión impecable), Mundos opuestos (1949, donde la actriz trabaja en pantalla junto a James Mason, Barbara Stanwyck y Van Heflin), Pandora y el holandés errante, drama onírico-vanguardista, donde Ava actuaba con James Mason y otra de sus sonadas conquistas, el torero Mario Cabré, rodando el film parcialmente en España y llenando los titulares de la prensa de la época. En esta etapa comienzan sus escalas en Madrid, sus estancias en España y sus amores (con Luis Miguel Dominguín, etc).
Rodó Magnolia, remake de una legendaria obra musical de Broadway, finalmente los productores decidieron que no utilizase su propia voz en las partes cantadas. Trabajó con Howard Keel y Agnes Moorehead. Luego actuó en Mi pasado prohibido junto a Robert Mitchum, con quien mantuvo otro de sus affaires. Siguieron las películas: Las nieves del Kilimanjaro (su segunda obra de Hemingway, en África y junto a Gregory Peck y Susan Hayward) y Mogambo, film de inusitada popularidad dirigido por John Ford y donde Ava actúa junto a la bella Grace Kelly, al lado de un imponente Clark Gable.
Su último trabajo para el cine fue en 1982 en Regina, junto a Anthony Quinn, rodada íntegramente en Cinecittá, donde componía a una mamma posesiva y tirana.
Este reportaje llega a su The End porque la lista de las grandes estrellas del cine clásico de los años 50 es interminable aunque no podemos olvidarnos de Joanne Woodward la primera actriz en tener una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood; el icono de la comedia hollwoodiense Doris Day que filmó 39 películas y grabó más de 650 canciones; Janet Leigh, especialmente recordada por su papel en Psicosis de Alfred Hitchcock, por el cual fue nominada al premio Oscar y ganó un Globo de Oro; la especialista en personajes antipáticos Bette Davis, que cosechó sus mayores éxitos interpretando dramas románticos; Andrey Hepburn, icono de la moda y el cine; Marilyn Monroe, uno de los principales símbolos sexuales de todos los tiempos; la leyenda de los ojos violetas Elizabeth Taylor o Vivien Leigh recordada por sus papeles como Scarlett O’Hara en Lo que el viento se llevó y como Blanche DuBois en Un tranvía llamado deseo.

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