DEPEDRO LLENA LOS CORAZONES Y LAS SALAS

ANA RODRÍGUEZ | 18 DE DICIEMBRE DE 2013 | CRÓNICA














Letras que son pura poesía, melodías que acarician el alma y música bien hecha. Depedro, que ofreció su concierto el pasado sábado en la sala Joy Eslava, tenía muchas ganas de hacer el directo en la capital madrileña. Y la respuesta fue inmejorable: la sala llena y el público entregado. 

La noche del pasado sábado 14 de diciembre, los seguidores de Depedro tenían una cita con la música del madrileño en la céntrica sala de la capital, Joy Eslava. En estas fechas las calles del centro de la ciudad están abarrotadas, y parece ser que ese espíritu tenue, calmado y dulce embriagaba también el foso de la sala. No era para menos, ya que los que se dieron cita para acudir al directo de Depedro sabían que no iba a defraudar.

Los encargados de calentar el ambiente de la fría noche de diciembre fueron Blueperro, una peculiar banda que sin duda sorprendió gratamente al público. Una sugerente mezcla de ritmos afroamericanos, desde el blues, pasando por el jazz o el funk que levantó el ánimo y sin duda dio al público una idea de la velada de música (en mayúsculas) que le quedaba por delante. Si algo se puede decir de Blueperro es que no podían haberlo hecho mejor, sin lugar a dudas dejaron al público muy satisfecho.

Pero lo que se esperaba de la noche estaba a punto de comenzar. Cuando Jairo Zavala y sus músicos saltaron al escenario, el público ya estaba ansioso de corear sus canciones, y así lo hizo en cuánto comenzaron a sonar las primeras notas de Como el viento. No tardó Depedro en interpretar su single, Un hombre bueno, con el que el público definitivamente se vino arriba. Bailaron, saltaron, cantaron y corearon sin cesar todas y cada una de las canciones que Jairo y sus (increíbles y versátiles) músicos interpretaron sobre es escenario de la Joy.

Aunque el momento emotivo de la noche llegó cuando Depedro tocó la mítica canción que popularizaría Chavela Vargas, Llorona, con la que el público llegó a una simbiosis casi absoluta con el sentimiento que Jairo puso en su voz al entonarla. Qué bonito lo haces, Jairo, gritaba alguien entre el público. Y quizás esa era la frase que todos los que abarrotábamos la sala teníamos en mente. Este momento quizás supuso el punto más álgido del directo, en el que por norma general se notó mucha complicidad entre los artistas que había sobre el escenario y el público.

También pudimos disfrutar de una acertada versión de En el lago, tema de la mítica banda Triana. A estas alturas del directo, los que estábamos en el foso ya éramos conscientes de la complicidad y la magia que transmitían los músicos que había sobre el escenario, que además dieron un toque muy diferente y especial al concierto gracias al despliegue instrumental con el que Depedro nos sorprendió: además de la guitarra de Jairo, hubo trompetas, acordeones, metalófonos y contrabajo.

Hubo un amago de fin, pero el público no dejó a Depedro irse por mucho tiempo del escenario. Los aplausos obligaron a Jairo Zavala a volver, esta vez acompañado únicamente de su guitarra, con la que hipnotizó a un público que quería más y más. Pero Jairo supo amansar a las fieras cantando bajito su tema Miguelito, que sólo hizo enternecer aún más a un público que no se saciaba de la música de Depedro.

En pleno clímax del bis, Jairo llamó al resto de músicos de Depedro, y también a sus teloneros, Blueperro, junto con los que interpretó, para acabar, su tema ¿Qué habéis hecho?. Con esto, Depedro quería despedirse de su público, que rompió en aplausos y ovaciones. No habíamos tenido suficiente. Entonces llegó el segundo y definitivo bis, en el que interpretó dos canciones más, una junto a su teclista y otra con la banda al completo. En ese momento, un público exhausto de disfrutar de un talento apabullante y unos músicos pletóricos ante la ovación de la sala, dieron por concluida una noche llena de emociones.

© 2013 äll magazine spain . All rights reserved.
Designed by SpicyTricks